el duelo

El Duelo ó Duellum

La palabra deriva de latín duellum, que significa “guerra”. La etimología popular lo asocia a “Dúo” (dos), resaltando la acepción de “combate uno a uno”

Es un tipo formal de combate, como se ha practicado desde el siglo XV, hasta principios del siglo XX, cuando las sociedades occidentales solucionaban diferencias con un combate consensuado entre caballeros, quienes usaban armas mortales de acuerdo con reglas determinadas para el duelo.

Cada caballero es acompañado por padrinos, quienes a su vez pueden luchar o no entre sí. Hoy en día un duelo es considerado un acto ilegal en la mayoría de países. E duelo se desarrolla por voluntad de ambas partes

El desafiante se enfrenta para lavar los insultos a su honor, cuyo objetivo es poner la propia vida por el honor, el objetivo no es matar al oponente, sin lograr “satisfacción”.

Este tipo de contiendas se remonta al siglo XV en Europa, posteriormente esta costumbre migro a Norteamérica.

La (falsa) etimología psicológica

Leyendo Emociones tóxicas ⁠—⁠que, sin ser malo, no le llega a la suela de los zapatos a su hermano mayor, Gente tóxica⁠—⁠, me encontré el siguiente texto cuando se hablaba del duelo:

Frente a una pérdida, aunque sea parte de la vida, aparecerá lo que los psicólogos llaman duelo, que significa combate entre dos.

El duelo describe el momento en que una persona alberga un combate interno: una parte de ella acepta la pérdida frente a otra que no la acepta. Entonces, como estos sentimientos encontrados le generan conflicto, comienza la lucha. Pero todos, aunque no nos cause placer tener que vivirlo, necesitamos guardar duelo. En psicología conocemos el trabajo del duelo como el intento que hace la persona para aceptar la pérdida y para llevar a cabo los cambios correspondientes en su mundo interior.

En este caso, el autor (y asumo que la psicología en general) cae en una etimología popular ⁠—⁠y bastante animista⁠—⁠, que incluso justifica y explica de forma muy curiosa y entretenida, pero falsa en igual medida.

Lo primero que hay que hacer es aclarar que, en español, la palabra «duelo» es un caso de homonimia total, por lo que los dos significados principales derivan de sendas raíces distintas:

Etimología de «duelo» (enfrentamiento entre dos personas)

Aquí hay que empezar reconociendo que los romanos también eran muy dados a la etimología popular, y la palabra del latín tardío duellum es un buen ejemplo de ello.

Como ya hemos dicho, el sustantivo bellum ‘guerra’ es una forma evolucionada de una arcaica duellum , que aún aparece en el poeta Ennio y en numerosas inscripciones, ya que estas conservaban numerosos arcaísmos, lo que les daba cierta respetabilidad ⁠—⁠esto sigue ocurriendo hoy en día, como deja patente el gusto generalizado que tenemos por los latinajos⁠—⁠; también se conserva esa raíz en el compuesto perduellis ‘enemigo (público)’.

Así pues, la raíz original, que se conservaba en las inscripciones, no era ajena a los mínimamente letrados, por lo que, en una época ya bastante tardía (posiblemente incluso medieval), se reutilizó. Aquí entra en juego la etimología popular o incluso el reanálisis: ya se sabía que duellum tenía un significado de guerras, igual que bellum, pero ese comienzo en due-… ¿no estaría relacionado con duo ‘dos’?

No lo estaba, pero a esta gente le pareció que sí, por lo que, siguiendo su lógica, un duellum había de ser un bellum entre dos, es decir, una guerra entre dos personas, o sea, un duelo.

Etimología de «duelo» (luto)

Si ‘dolus’ (engaño) adquiere el significado de ‘dolor’, «duelo» pasa a ser el dolor de perder a un ser querido¡Tuitea esto!La otra acepción de «duelo», la sinónima de «luto», procede del latín dolus, que también aporta el cultismo «dolo» y derivados como «doloso». Esta palabra latina es de etimología dudosa, aunque todo apunta a que sería un préstamo del griego δόλος [⁠ˈ⁠dolos], literalmente ‘cebo’, aunque ya en la misma Ilíada se usa con su significado derivado y más extendido, el de ‘engaño o estratagema’ ⁠—⁠a fin de cuentas, un cebo es el engaño con el que se caza a un animal⁠—⁠.

Aquí hubo de haber un cruce entre este dolus ‘engaño’ y dolor ‘dolor’, en ambos sentidos: uno se usaba con el significado del otro, y el otro con el del uno. El Diccionario etimológico de Ernout y Meillet incluso pone un ejemplo de la traducción latina que se hizo del texto griego del Salmo 24 en el Salterio de Verona: καὶ οὐκ ὤμοσεν ἐπὶ δόλῳ [kai uk ⁠ˈ⁠oːmosen e⁠ˈ⁠pi ⁠ˈ⁠doloː] ‘y no juró con engaño’ se tradujo por nec juravit in dolore, en lugar del más propio in dolo, traducción generalizada en las demás versiones.

Y entonces ya tenemos claro el sentido: si dolus adquiere el significado de dolor, un duelo ha de ser esa etapa caracterizada por el dolor de haber perdido a un ser querido. Algo parecido, como decíamos, a lo que es el luto, de luctus; y antes de que a alguien se le ocurra, el luto no tiene nada que ver con la lucha (del latín lucta) que hay con uno mismo por la muerte de alguien, sino que luctus es un derivado del verbo lugeo ‘llorar, lamentar’.